Hay imágenes que trascienden el papel y se convierten en emoción. Esta lámina nace a partir de dos obras originales pintadas por Raquel Fernández, dedicadas a la Virgen de la Esperanza de Triana.
Cada pincelada recoge no solo la belleza de la imagen, sino también el sentimiento que despierta: la mirada, la luz, la serenidad que consuela y la fe que acompaña. El resultado es una pieza artística que mantiene la esencia de la pintura original y la acerca al día a día de quienes viven la Semana Santa más allá de la calle.
Cada lámina es una expresión única de devoción y arte, fruto del trabajo artesanal y del respeto por nuestras tradiciones.
Porque hay Esperanzas que no se olvidan. Se miran, se sienten y permanecen.
Esta lámina cuenta con una camiseta dedicada a la Esperanza de Triana.



